Y de pronto nos vimos invadidos de hidras andantes
En las calles colores que despertaban la vista
Y asientos correctores de posturas
Los timbres más bajitos,
Las puertas más anchitas
Como que se dieron cuenta que en realidad costaba bajar
Como que se dieron cuenta que en realidad costaba viajar
Y brillante todo a mi alrededor
Y las personas más cerca
Uno más cerca
Es extraño lo que puede producir la altura
Ver la calle más cerca
Ver la gente más cerca
Ver a la gente agradada
Y sentirse agradado.
Es loco en realidad como la mera distribución
De colores y formas
Hacen de una rutina algo más llevable
Algo menos tortuoso
Como se simplifica algo que antes complicaba
Como se cambia la cara de una ciudad
Los problemas vendrán, de seguro
Pero confío
Confío en las gestiones de mis gobernadores
Confío en que hacen lo mejor
Y no queda más en realidad
Que Confiar.
Que todo saldrá bien.
Desde un ángulo
Oculto a tu memoria, oculto a tu visión
Observo caer los antiguos pedazos
Despeñándose en otros pedazos
Desprendiendo el polvo y las cenizas
Exudando orgullo en cu cinético descenso
Tejiendo la estela de la derrota, la tela del ayer
Fumando de la decepción su más dulce sabor
Cavernoso hueco entre mis sienes
Hilos de arácnida seda me cautivan
Me tientan a ceder, a esperar viendo
Ver caer los pedazos frente a mis extremidades
Inalcanzables, irreparables, invencibles
Arrogantes en su caída infinita
En su colapso inminente
En su estrepitoso final
Apunta ya el gatillo! y completa tu ascensión
Despójate de tu inocente apariencia y revela tu verdadera intención
No grites blasfemias contra los dioses y grítalas contra mí
No escupas nunca a la tierra pues dormirás allí
Satanás de vaporosas escamas
Me engañaste de forma convincente
Lo suficiente como para caer, como para creer en ti.